Esos ojos negros

 


Me gusta la gente desconocida que canta; y que además lo hace bien. Me gusta la sencillez, el corazón, la emoción.
No me gusta la fama, ni el glamour, ni la gloria. No me gusta que se confunda el arte con el dinero, la belleza con la perfección. Me gusta la belleza de la imperfección.
¡Está canción me trae tan buenos recuerdos de una época loca de juventud a la cual no volvería pero que me alegra haber visitado!
El mundo de los ricos está lleno de camisas de once varas, corpiños estrechos, necesidades insoportables que no son necesidades, apariencias que son rejas doradas.
Me gusta lo humilde y me emociono hasta llorar.

Comentarios

  1. Aquí, en Pamplona, me encanta escuchar a los músicos callejeros apostados en cualquier esquina de la ciudad ofreciendo su arte. La mayoría de las veces son muy buenos. Sin los oropeles de la fama y el dinero. Trasmitiendo la sencillez y la emoción de la que hablas. Y si, también yo me emociono hasta las lágrimas con la sencillez de la belleza.
    Saludos.

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    1. ¡Que hermoso lugar, Pamplona! He conocido siempre gente muy agradable en esa ciudad.

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